Su aplicación, mediante un masaje suave y muy intuitivo en pies, manos y cabeza, tiene un efecto profundamente relajante y, aunque en su origen estaba dirigido a niños, actualmente se reconocen sus aplicaciones beneficiosas en muchos casos como:
Tratamiento del estrés.
Terapia de relajación.
En ansiedad o
depresiones.
Ayuda en etapas de dificultad personal.
Masaje para embarazadas.
Masaje infantil.